Nuestro mundo es el más libre y prospero que ha existido, miles de millones han sido arrancados de la miseria secular por modestos avances de la libertad en la producción y el comercio, mientras bajo regímenes de amplia libertad viven hoy más hombres que nunca en la historia, pero con escasas excepciones, en países desarrollados o atrasados, la mayor parte de los hombres se muestran ansiosos de entregar su libertad a cambio de igualdad y seguridad, aunque tienen abrumadora evidencia de que la única igualdad que obtendrían, de lograrlo, sería la de la miseria en la que lo único seguro es que se obligaría a venerar las cadenas de su propia esclavitud.