Los argumentos para recuperar las corbatas (y el liberalismo clásico)


El liberalismo -o, para aclararlo, el liberalismo clásico, el liberalismo de Adam Smith, George Washington y James Madison, que se desarrolló hace algunos siglos y que aprecia los mercados libres, el gobierno limitado y las instituciones sociales florecientes- está (como la corbata) un poco en desuso. Es una ironía, porque produjo muchas cosas buenas.


Meloni: el que rechaza un trabajo razonable, pierde el subsidio de desempleo


La propuesta del oficialismo es tan simple como razonable, pero por la discusión política actual y sus debates, también resulta polémica. Según la iniciativa, la persona que está cobrando el subsidio y reciba una oferta de empleo “razonable”, en caso de rechazar el trabajo perderá automáticamente el ingreso gubernamental. “Para los que pueden trabajar, la solución no puede ser la Renta de Ciudadanía”, dijo Meloni en su última intervención en el Parlamento de Italia.

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La prohibición de los planes de salud de Puerto Rico estrangula las opciones de seguro médico en Florida


El camino más prometedor para reactivar la competencia en los mercados de seguros de salud de Florida es poner fin a la prohibición de los planes de salud de Puerto Rico y otros territorios. Las regulaciones más costosas de Obamacare no se aplican en los territorios.

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Friedrich A. Hayek (1899-1992), su legado y el liberalismo clásico


Afortunadamente, vivió lo suficiente como para que se volviera a reconocer su elevado intelecto. Tanto los keynesianos como los socialistas fueron finalmente derrotados de forma contundente por la marea de acontecimientos y la verdad de sus enseñanzas. El liberalismo clásico vuelve a ser un cuerpo de pensamiento vibrante. La economía austriaca ha resurgido como una importante escuela de pensamiento económico, y los jóvenes estudiosos del derecho, la historia, la economía, la política y la filosofía siguen los temas hayekianos.


Joseph Stiglitz contra el mercado libre


Pero Stigliz condena las desigualdades en lugar de percatarse de la bendición que significan, de lo contrario si a todos los hombres les gustara la misma mujer o si todos quisieran ser médicos y no habría panderos la sociedad se desplomaría. Hasta la conversación sería de un tedio insoportable puesto que resultaría igual que la parla con el espejo. Por otra parte, las desigualdades de rentas y patrimonios en una sociedad libre remiten a premios y castigos por servir o no las necesidades del prójimo.


Los mercados no son perfectos, pero el gobierno es peor


Ningún mercadolibrista serio cree que los mercados son perfectos. No somos utópicos. Por desgracia, los mercados y la competencia perfecta son a menudo el punto de partida de los libros de texto de economía. Este punto de partida rosado lleva a muchos a concluir que cuando las condiciones no son perfectas, la mejor forma de actuar para una corrección es la intervención del gobierno. Está mal.


Paraíso progresivo perdido


Los puertorriqueños han vivido décadas de esta utopía de izquierdas, y están huyendo de ella. La población en edad de trabajar de la isla se redujo en 100,000 personas desde 2005, cuando la economía pasó del estancamiento a la depresión. En un universo paralelo con mercados libres y poca regulación, Puerto Rico podría haberse convertido en el Singapur del Caribe.


Puerto Rico es el país de la incertidumbre


La inestabilidad es quizás el detonante más importante en lo que atañe a una relocalización. Era menos complicado comenzar desde cero en el estado de la Florida, un lugar que para nada nos era extraño. Fueron numerosas las veces que habíamos podido estar ahí y abundaban los amigos que se habían relocalizado en ese estado buscando una mejor calidad de vida.


Éxodo de profesionales: un diálogo realista


Mucha tinta ha corrido durante estos meses acerca de la crisis que se cierne sobre Puerto Rico con el éxodo de médicos y otro personal sanitario que, animados por los buenos salarios que se pagan en Estados Unidos, y hartos de soportar los desmanes de las aseguradoras, deciden poner mar de por medio.


Los Héroes del Capitalismo: Margaret Thatcher


En contraposición con la izquierda y su romantización por los símbolos que otrora fueron la encarnación de la opresión más estulta que jamás haya presenciado la tierra, la derecha y sus familias estamos huérfanas de referentes intelectuales y políticos. Por ende, hay que seleccionar y resignificar a algunas figuras históricas que, si bien podemos discrepar de ciertas acciones, en conjunto sirven para plasmar unos valores que compartimos.


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